ARTÍCULO de OPINIÓN
La educación, punta de un iceberg nacionalista.Por David Sabido Bustos*
Las Comarcas de L´Alcoià, El Comtat i La Foia de Castalla, se componen de un total de 32 municipios. Los centros docentes públicos tanto de primaria, secundaria, bachillerato y módulos, suman un total de otros 32.
De los 32 centros analizados, no se ha encontrado ninguno que ofrezca a sus alumnos la posibilidad de estudiar en español. Por lo general disponen de dos líneas de estudio. Una línea de estudio en valenciano y otra línea de estudio progresiva al valenciano, cuando no se impone directamente la educación exclusivamente en valenciano. Se da la peculiaridad, que algunos de los colegios o institutos ofrecen además, las vías de estudio en valenciano y progresiva al valenciano “enriquecidas“. Para ello se ha empobrecido la educación hasta el punto, que ha terminado despareciendo la opción de estudiar en español, lengua materna y vehicular de gran parte de la población.
Beniarrés con un colegio de educación primaria, Onil con dos colegios de educación primaria y un instituto, Muro de Alcoy con dos colegios de primaria y un instituto, Ibi con cinco colegios de primaria y dos institutos, Gorga con un colegio de primaria, Cocentaina con dos colegios de primaria y un instituto, Castalla con un colegio de primaria y un instituto, Tibi con un colegio de primaria, Alcoy con cuatro colegios de educación primaria y cuatro institutos, Bañeres de Mariola con un colegio de primaria y un instituto y Alfafara con un colegio de primaria, no dan la opción a sus alumnos de estudiar en una línea en español. Ahora bien, tanto Alcoy, Cocentaina, Muro de Alcoy como Beniarrés, sí dan la opción de estudiar en valenciano de una manera enriquecida.
En la Comunidad Valenciana, el municipio que quiera disponer de institutos o colegios públicos con línea de estudio en español, debe declararse zona castellano-parlante, como si de una zona de resistencia se tratara.
El trato que se da en las zonas castellano-parlantes a la educación en valenciano, dista mucho del que se da al español en las zonas con educación en valenciano.
Una ciudad, pueblo o villa que se declara castellano-parlante, dispone como mínimo de un instituto en el que se ofrece la posibilidad de estudiar en valenciano en centro público. Sin embargo, los municipios que aplican la inmersión lingüística, no ofrecen la posibilidad de estudiar en español en alguno de sus centros. La familia que por cualquier motivo quiera que su hijo/a estudie en español, no tiene otra solución que la de buscar una institución privada, lo que supone un gasto de 600€ de media, como acreditan estudios publicados por distintas plataformas.
El sistema educativo de inmersión lingüística que la Generalitat Valenciana alienta y fomenta, no hace más que acentuar las diferencias sociales tanto en cuanto no permite una educación de calidad más que a todo aquel que se la pueda pagar.
Es preocupante el hecho que a los escolares de la Comunidad Valenciana no se les facilite el estudiar en español si así lo deciden. Preocupante es también el hecho que cualquier familia que cambie de residencia a la Comunidad Valenciana, tiene que ser consciente que la educación que se ofrece a sus hijos va a ser en valenciano, entiendan esta lengua o no.
El problema lingüístico que sufrimos en la Comunidad Valenciana, es cierto que no se ha agravado a niveles como los de la Comunidad Autónoma de Cataluña o la Comunidad Autónoma Vasca, todavía. Pero no podemos esperar a llegar a ese punto sin retorno, para comenzar a buscar soluciones.
La punta de iceberg que resulta ser el conflicto lingüístico, no hace más que confirmar el error que supone el actual sistema autonómico, al que se le ha otorgado una capacidad legislativa, que sólo debería tener el estado central.
Desde 1978 hasta nuestra fecha, España se ha descentralizado concediendo a las autonomías competencias que deberían ser exclusivamente del estado central, como es en este caso la educación.
*David Bustos es coordinador de organización comarcal de UPyD en L’Alcoià, El Comtat y la Foia de Castalla.